¿Qué es?
El síndrome de apnea del sueño (AOS) es una enfermedad crónica muy prevalente en la población general que puede causar deterioro de la calidad de vida y que constituye un importante problema de salud pública. Se asocia a una mayor presencia de enfermedades cardiovasculares (como HTA, cardiopatía isquémica, arritmias o insuficiencia cardiaca), enfermedades cerebrovasculares (ictus), accidentes de tráfico, hipersomnia diurna excesiva, déficit de atención, etc.
El AOS está causado por episodios repetidos de obstrucción de la vía aérea superior durante el sueño, con una duración mínima de 10 segundos. Estos episodios se miden con el Índice de Apnea-Hipoapnea (IAH), que es el número de Apneas e Hipoapneas observados por hora de sueño.
Como define la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), se considera apnea obstructiva del sueño (AOS) la enfermedad del sueño que cumple uno de estos dos criterios:
- Presencia de un índice de apnea-hipopnea (IAH) ≥ 15 por hora, de predominio obstructivo.
- Un IAH entre 5 y 15 acompañado por uno o más factores que se asocian a la AOS. Por ejemplo, somnolencia diurna excesiva, sueño no reparador, cansancio excesivo y/o alteración de la calidad de vida relacionada con el sueño, que no puede explicarse por otras causas.
Síntomas:
- Somnolencia diurna
- Cansancio
- Ronquidos
- Cefaleas matinales
- Irritabilidad
Diagnóstico:
Para el diagnóstico es necesario realizar un estudio durante el sueño, pudiendo ser una poligrafía respiratoria (PR) en domicilio o una polisomnografía completa (PSG) en hospital (incluye electroencefalograma además de medir variables cardio-respiratorias). Un IAH >5 asociado a síntomas relacionados con la enfermedad, confirma el diagnóstico. La clasificación se establece por el grado de IAH:
- Leve: IAH entre 5 y 14,9
- Moderado: IAH entre 15 y 29,9
- Grave: IAH ≥ 30
Un AOS moderado se asocia a un incremento del riesgo cardiovascular, y este riesgo es mucho mayor en pacientes con AOS grave.
Tratamiento:
En cuanto al tratamiento más adecuado, la CPAP nasal es el de primera elección en la mayoría de los casos, especialmente en los AOS graves o en los leve-moderados que sean sintomáticos. El ajuste de presión (Titulación de CPAP) puede hacerse en laboratorio de sueño con PSG, en domicilio con dispositivo AUTOCPAP, o mediante fórmula matemática empírica de manera provisional a la espera de poder realizar la titulación definitiva.